Reflexiones de la cumbre: cuarta entrega.

anastacio juncalilloDesde el año 55 al 75 del pasado siglo fuimos muchos los que jovencitos nor trasladamos de la escuela al centro escolar, del campo a la ciudad, de una vida sencilla llena de valores profundos a ciudades novedosas llenas de caros precios. Poco a poco nos fuimos adaptando, aunque no era fácil...😪
Cambiaron las sencillas reglas de comportamiento y convivencia, el respeto dejó de ser algo que te acompañaba y que el resto podía reconocer en ti, a ser algo que los demás exigían y de lo que no siempre eran merecedores...

Nuestros viejos nos habían educado con el ejemplo y algún que otro pellizcón a que la honra, el ser justo, cumplir la palabra dada y compartir con el necesitado eran valores que te harían merecedor de ese respeto, que te llenaría de orgullo a ti y a tu casa (traducido a la actualidad sería dignidad, justicia, compromiso y solidaridad).
La importancia de esos valores que con tanto empeño se intentó transmitir pero que tan poco encaje tenían en una ciudad deshumanizada, donde solo el precio de las cosas tenía valor y con él las personas; donde se presumía en las barras de haber engañado, de haberle quitado al necesitado, donde el deshonroso comportamiento si llevas chaqueta y corbata o simplemente para ser el más listo, era algo a celebrar.
No queremos sólo volver al territorio para plantar papas 🌱 , es mucho más, es no terminar siendo solo un precio en una residencia o una sombra que da vueltas en la plaza...
Cuando también está esa humilde cueva, ese hondo barranco, esa grata compañía, esos muchos recuerdos que tanta vida ofrecen. Es otra etapa de la vida, vida por supuesto útil, con ilusionantes proyectos que con las oportunas maquinarias y sencillas mejoras en el territorio pueden y deben ser perfectamente asumibles. 💪
Con esta epidemia que nos ha tocado vivir, precisamente los que más están muriendo son los viejos (y si, digo viejo y no mayores a estos últimos). 👨‍🦳👩‍🦳
Llegan todos los que van cumpliendo años, ser el viejo es esa posición de responsabilidad que nos llega en ese viaje de la vida, cuando en tu línea sucesoria llega ese día en el que tú eres el de la punta adelante, en el que tú eres el que acumula más experiencia, en el que tienes la responsabilidad de ser transmisor de lo recibido por los que te precedieron, de diferenciar lo que tiene verdadero valor de lo que solo tiene precio. 🏆
El viaje de la vida es como el viaje por la carretera, al principio vamos buscando la manera de entrar más rápido en las curvas para llegar antes, y sobre todo, ir solos para que nadie nos diga que vamos muy rápido o aquello de viajes más tablas menos.⛷
Después, a base de golpe vamos entendiendo que las prisas no tenían mucho sentido, disfrutar del viaje y la compañía, que al final del viaje por mucho que lleves en los bolsillos ya no quedan gasolineras en las que repostar y esa compañía que llevas es la que ayuda a empujar para poder llegar al final.
Llegar a viejo esa última etapa del viaje de la vida en la que ya el conocimiento alcanza para algo más, en la que ya llegamos a comprender todo aquello que nos dijeron los anteriores viejos que iban delante y a los que tan poco caso hicimos...
Visto lo visto y pasado el tiempo, tampoco se trata de enseñar, se trata de ayudar a aprender, que aun siendo la misma carretera es otro tramo, otro tiempo diferente. Quizás no sea muy bueno que cada vez sean más los que llegan a ser mayores sin llegar a ser viejos. 🤔
Anastasio, Juncalillo


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