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"Cosas"

Mi primera Maestra

En septiembre de año 1954 ingreso en el Colegio Alemán en Las Palmas de GC. Tenía los 5 años recien cumplidos, requisito para acceder al Kindergarden(jardín de los niños) e inicio los previos de mi formación bilingue para realizar los dos bachilleres, alemán y español.

Un año antes, pervio ingreso en el colegio aleman, cursé el parvulario en el colegio del Carmen, también en LPGC. Por cosas del destino tuve la gran suerte de tener como primera maestra a Sor Petra. Recuerdo que también compartia el curso con otra monja, Sor Pilar, que también recuerdo, pero fué Sor Petra la que dejó una huella en mi alma que hoy aún conservo, recuerdo y valoro con un especial cariño y que estará en mi para siempre. En febrero del 2014, estando en Bilbao, leí un artículo en La provincia escrito por Marisol Ayala, con la que en los años sesenta compartimos la natación en el Club Natación Metropole. El artículo me alegró mucho saber que Sor Petra aún estaba activa. En el artículo pude saber mas de este encanto de mujer de la que solo conocia las sensaciones que me transmitió con apenas cuatro años y que se ampliaron al leer el siguiente artículo por el que conocí los detalles de su vida

La monja que vino de la guerra

Unos meses mas tarde Marisol recibe una llamada de Sor Petra.

En octubre de 2016 sucede algo que es normal pero que me entristeció, aunque fuí un privilegiado de haber compartido un espacio tan importante en mi vida con un angel que me transmitió el sentimiento de que hay algo muy superior que está ahí y siempre ha estado.

Sor Petra para siempre

El Turismo de sol y playas (Insostenible)

La actividad turística en Gran Canaria, que ya existía años atrás, marcó un antes y un después en la sociedad canaria cuando a finales de los años 50 y principio de los 60, se inicia el turismo de «masas» con el sol y playa como fondo de reclamo para atraer a estos nuevos visitantes que provenían principalmente de países europeos con cierto «pelete invernal», como Alemania, Inglaterra, Suecia, entre otros, que se fueron incorporando atraídos por el reclamo del momento. Claro está que las bondades de nuestro clima, entre otros factores sociales, tales como la seguridad y el respeto que aportaba nuestra sociedad a estos nuevos visitantes, fueron unos pilares básicos para su crecimiento y hoy, principios de 2019, sigue siendo uno de los principales motores de nuestra economía, pero también hay que tener muy en cuenta otros detalles, o consecuencias, de lo que se supone que es «nuestra economía», y que analizaremos en este proceso.

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El Canario "enjaulado"

joseluisurrutia.com

Antonio Carlos Cabrera es un músico e informático canario que, por uno de esos felices caprichos que a veces tiene el destino, recaló hace casi dos años en Bilbao y al que tuve la suerte de conocer de cerca.
Su faceta de músico fue fundamental para que el grupo de teatro amateur Ugaoko Bidea sacará adelante con dignidad su montaje más complejo: ¿Quién mató a Julián Morales?
Su dominio de la informática, junto a una peculiar manera de enseñar, hizo posible el milagro de que un profano en estas lides como yo sea capaz de gestionar esta web.
En un momento dado, frente a su diaria e imperdonable taza de café y a mi recurrente y recurrido poleo-menta, me confesó sus inquietudes, su consternación, su rabia por el momento social, económico y político que está atravesando su tierra y sus paisanos. El aspecto que más le indigna es la dependencia que el pueblo canario padece para casi todo, por no decir para todo.
Antonio Carlos Cabrera no es un niño (al menos en el DNI), y por ello ha conocido épocas en que Canarias era “otra cosa”. Como él dice y repite: “Una cosa es que cambie el paisaje, y otra bien distinta que cambie la mentalidad”. En sus tiempos de operador turístico pudo conocer desde dentro el mundo de las agencias de viajes, de los tour operadores, del turista extranjero… Esa experiencia confiere un valor añadido a sus opiniones.
Antonio Carlos aboga firmemente por la no-dependencia del pueblo canario (algo muy distinto a la independencia, algo que él siempre deja muy claro). Ese concepto despertó en mi imaginación –en el transcurso de aquella tarde de café y poleo-menta a la que antes aludía- el germen de un relato breve. Se lo comenté, me animó, lo escribí, le gustó, y formó parte de una web a la que en otro momento, dentro de la entrevista que haré al propio Antonio Carlos, haré referencia.

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El "misterio" del barco hundido

Pues sí, después de seguir de cerca las noticias que publican los diferentes medios de comunicación con respecto a los detalles del incendio y posterior hundimiento del barco ruso Oleg Naydenov, hay algo que no "pega"... Quizá haya "gato encerrado..."

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La contaminación "mental".

contaminación.

(Del lat. contaminatĭo, -ōnis).

1. f. Acción y efecto de contaminar.

contaminar.

(Del lat. contamināre).

1. tr. Alterar nocivamente la pureza o las condiciones normales de una cosa o un medio por agentes químicos o físicos.

Estoy seguro de que este concepto lo conocemos todos, al igual que los efectos y consecuencias. También hay que destacar que somos la única "especie" capaz de contaminar, algo que tarde o temprano nos conducirá, en el peor de los casos, a una situación en la que no habrá marcha atrás y de nada valdrá pensar o decir "si hubiéramos o hubiésemos hecho esto o lo otro, ahora no estaríamos así".

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A veces, la diferencia es poca...

En cierta ocasión se llevó a cabo el siguiente experimento de comportamiento. Se colocaron 6 monos en una jaula, en el centro de la cual se encontraba una escalera que permitía alcanzar un racimo de plátanos que colgaba del techo. En cuanto uno de los monos intentaba alcanzar los plátanos, se les rociaba a todos con agua helada, lo cual hacía que desistiera de su intento. Este proceso se repitió tantas veces como intentos por alcanzar los plátanos realizaron los monos. Finalmente, cuando alguno de los monos intentaba alcanzar los plátanos, eran sus propios compañeros los que le impedían acercarse a la escalera a base de golpes hasta que el mono desistía de su intento.

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